ORÍGENES

Dibujar es concretar una idea, decía Henri Matisse.
 De este dibujo en el tiempo que es La Escuelita y a 60 años de su inicio como una experiencia piloto de talleres de plástica y música, surgió y concretó este proyecto educativo.
 Fue así, "dibujando la idea", como descubrí que el niño pequeño no es un vacío para llenar, sino una fuente de riqueza insondable para explorar.

Es en esta matriz donde nace la pedagogía que denominé: "expresión - aprendizaje", conjunción de juego y arte que se fue afianzando en tiempos y espacios adecuados a las necesidades de los niños. Y es en este núcleo ético central el lugar en el cual se preserva lo que se denomina educación y también el lugar para que la palabra se convierta en acción.

Algunos recuerdos importantes: La primera maestra que me acompañó en la cotidianidad del embrionario jardín fue Rosa Álvarez. La primera maestra de música: Mónica Analía de Videla. Paralelamente, surge el taller de expresión corporal con Elena García.
 Un aporte significativo de cambio a la propuesta de jardín de infantes fue la creación del rol del psicólogo, figura fundamental para entender las etapas evolutivas de los niños. Fueron las inspiradoras, mis hermanas Licenciadas Isabel y Tessie Calvo.
 Esta metodología educativa que apunta a la libertad, ha debido pasar por situaciones históricas, en las que mantener la coherencia no es fácil, y ha sido posible sólo porque tuve la suerte de contar con gente que me acompañó y fue solidaria.
 Agradezco a los que han participado y contribuido, algunos desde hace ya 40 años, a que La Escuelita mantenga su perfil y sus convicciones. Maestros, coordinadores pedagógicos, psicólogos, auxiliares, y aquellos que reciben todos los días a los niños con una sonrisa.
 Mi agradecimiento al Fondo Nacional de las Artes, extensivo a la Secretaria de Cultura.

 

Marta Calvo